El ácido se utiliza en intervenciones odontologicas como sistema de adhesión entre la dentina o el esmalte dental y el material de obturación en restauraciones dentales. Puede estar formado en su mayoría por ácido hidrofluorhídrico o ácido fosfórico. El ácido fosfórico es el material más utilizado en la técnica del grabado ácido de esmalte y dentina, con el objetivo de proporcionar una superficie porosa, ya que la desmineralización forma microporos de 20 a 30 micrones de profundidad. El ácido dental limpia la superficie y hace poroso el esmalte para así mejorar la adhesión posterior. Por otro lado el ácido fluorhídrico se utiliza para el grabado de vidrio o cerámica, mejorando su adhesión y aumentando la resistencia mecánica. Normalmente estos ácidos se comercializan en forma de geles, dentro de jeringas precargadas.